En operaciones de rectificado de superficies, la selección adecuada delmuela abrasiva de superficiees fundamental para lograr tanto la eficiencia del mecanizado como la calidad de la pieza de trabajo. Al rectificar la circunferencia de la muela, comúnmente se recomienda una muela de superficie paralela con aglomerante cerámico. El tamaño del grano suele oscilar entre F36 y F60 y el grado de dureza se selecciona entre H y L para garantizar una resistencia al desgaste moderada y una capacidad de autoafilado.
Al rectificar con el extremo de la muela abrasiva, el área de contacto entre la muela y la pieza de trabajo aumenta considerablemente. Esto conduce a dificultades en la evacuación de virutas y a una mayor generación de calor. Por lo tanto, en tales casos, se prefieren los tipos de muelas abrasivas de superficie cilíndrica o de inserción que utilizan aglomerante de resina. Su tamaño de grano suele ser más grueso, oscilando entre F20 y F36, con un grado de dureza entre J y L, lo que ayuda a mejorar la disipación del calor y reducir el daño térmico a la pieza.
Selección de cantidad de molienda
(1) Velocidad de rotación de la muela abrasiva:
La velocidad periférica debe seleccionarse según el material de la rueda, el tipo de unión y el material de la pieza de trabajo. Las velocidades típicas varían de 20 a 35 m/s para aplicaciones comunes, mientras que se pueden usar velocidades más altas con ruedas especialmente diseñadas.
(2) Velocidad de avance longitudinal de la mesa de trabajo:
Para una mesa de trabajo rectangular, la velocidad de avance longitudinal generalmente se establece entre 1 y 12 m/min. Los avances más bajos se utilizan para acabados o materiales duros, mientras que los avances más altos son adecuados para el desbaste o materiales más blandos.
(3) Avance vertical (profundidad de corte) de la muela abrasiva de superficie:
Este parámetro se determina según la cantidad de alimentación cruzada (alimentación lateral). Se recomienda un avance vertical más pequeño cuando se utiliza un avance transversal más grande para evitar fuerzas de molienda excesivas y daños térmicos. Para el rectificado de superficies de precisión, el avance vertical suele oscilar entre 0,005 y 0,05 mm por pasada.




